Nace una nueva revista denominada Desde el Alto Guadalhorce. Feliz sea su alumbramiento y vida larga tenga porque sean muchos los regatos y torrentes, los arroyos y afluentes que la alimenten: editores, suscriptores, colaboradores y lectores.
Ideológicamente nace inspirada en tres fuentes, dos de ellas marcan hitos en la historia de la humanidad: La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, París, 1789, y La Declaración Universal de los Derechos Humanos, ONU, 1948; la tercera es la Constitución Española de 1987. Estos hitos históricos son asumidos como pautas de actuación editorial, que tendrá como único objetivo promover la cultura como la mejor forma de progreso y desarrollo humanos, y la democracia como la mejor forma de convivencia y organización social.
No tendrán, en consecuencia, cabida en sus páginas el libelo, el insulto, la maledicencia, el racismo, la xenofobia ni el fanatismo religioso o político.
Ábranse, pues, los fresnos en primavera, crezcan el carrizo y los cañaverales en verano, caigan las hojas de los álamos en otoño y canten en ellos los pájaros hasta formar una galería de ribera con el pensamiento y la música, la pintura y la fotografía, la literatura, la investigación, la creatividad y la ciencia hasta conformar la gran cuenca de la vida para que el río que nos lleva tarde mucho en llegar a su desembocadura.
"SIGAMOS CONFORMANDO LA CUENCA DE LA VIDA,
EXIJAMOS A LOS DIOSES LA LLUVIA Y MIREMOS
EL AGUA DE LOS RÍOS QUE FLUYEN,
Y SI NO NOS VEMOS NÍTIDOS EN ELLA,
GRITEMOS CON DESESPERACIÓN Y FUERZA:
NO OSCUREZCAN LA VIDA,
NO ENTURBIEN EL ALBA DE MAÑANA"
... que pasen los pájaros,
los amigos, el sol y el aire.